La temporada 2026/27 del Grupo 5 de Segunda RFEF arranca con un mapa completamente nuevo. La RFEF decidió este verano reorganizar los cinco grupos de la categoría buscando reducir kilómetros, y el resultado ha sido una fusión inédita: por primera vez conviven en el mismo grupo equipos de Castilla y León, Madrid y Castilla-La Mancha, a los que se suma —tras varios bandazos administrativos de última hora— un recién llegado tan singular como el Atlético Paso, procedente de La Palma, en Canarias.
El nombre propio de la temporada es el Numancia, histórico de Segunda División que la campaña pasada rozó el ascenso a Primera RFEF entre polémicas arbitrales y administrativas que todavía colean. Pero no llega solo: el Conquense también disputó el playoff de ascenso, la Gimnástica Segoviana se metió entre los cuatro primeros de su grupo, y el Getafe B, el Real Ávila y la RSD Alcalá terminaron la temporada pasada llamando a la puerta de las plazas altas. A ellos se añaden filiales de peso como el Atlético Madrid C o el debutante Real Madrid C, y dos equipos vallisoletanos, el Real Valladolid Promesas y el Atlético Tordesillas, que cambian de aires tras jugar la pasada campaña junto a rivales gallegos, asturianos y cántabros.
La competición, formada por dieciocho clubes, arrancará a principios de septiembre de 2026, aunque el calendario ha sido noticia antes incluso del primer pitido: la redistribución de grupos aprobada por la RFEF el 14 de agosto obligó a varios equipos a cambiar de rival a última hora, y el propio Numancia presentó una queja formal por el perjuicio económico y deportivo que le suponía sustituir un desplazamiento cercano por un viaje a las islas.
Entonces, ¿quiénes parten como favoritos para ascender?
¿Quiénes son los favoritos al ascenso del Grupo 5?
Establecer una jerarquía clara es más difícil de lo habitual porque el grupo mezcla tres realidades distintas: clubes con estructura, afición e historia (Numancia, Conquense, Real Ávila, Salamanca), filiales de clubes de Primera y Segunda División con canteras potentes pero rendimiento imprevisible (Getafe B, Atlético Madrid C, Real Madrid C, Valladolid Promesas) y equipos modestos que ya conocían la categoría y buscan dar un paso adelante (Gimnástica Segoviana, RSD Alcalá, Navalcarnero). Con todo, el Numancia y el Conquense —ambos con experiencia reciente en el playoff— parten como los proyectos más reconocibles, seguidos de cerca por una Gimnástica Segoviana que ya demostró el curso pasado que puede competir arriba.
1. Numancia: la ambición de un histórico que no digiere cómo se quedó fuera
Pocos equipos de la categoría cargan con el peso mediático del CD Numancia. El club soriano llegó a la última jornada de la fase regular dependiendo de sí mismo para meterse en el playoff de ascenso a Primera RFEF, lo logró, y cayó eliminado por el Poblense tras perder 2-1 en la vuelta. La historia no terminó ahí: el Tribunal Administrativo del Deporte dio la razón a una reclamación del Numancia por una alineación indebida del Fabril, y la RFEF terminó reconociendo al equipo soriano como tercer clasificado del grupo, aunque sin repetir la eliminatoria ya disputada. Un desenlace agridulce que dejó al numancismo con la sensación de haber merecido más.
Para este curso, el club ha apostado por un proyecto renovado con Lolo Escobar, técnico con más de veinte años de experiencia, al frente del banquillo. El propio Escobar ha explicado que busca un equipo "dominador" y ha destacado que la plantilla se ha construido con jugadores "con hambre", sin cesiones de última hora impuestas por representantes. El club ha cerrado hasta catorce incorporaciones, entre ellas Víctor Charlez, Luis Roldán, Iván Martínez, Jorge Domínguez, Pelayo Suárez, César Moreno, Aitor Aranzabe, Amin Bouzaig, Guillermo Súnico, Fran González, Hugo Torondel, Marcos Lopes, Iker León y Sebastián Flores, en una renovación casi integral del bloque.
A todo ello se suma el ruido extradeportivo: el cambio de última hora en la composición del grupo, con la irrupción del Atlético Paso, obligó al Numancia a modificar su planificación del debut liguero y encareció un desplazamiento que iba a ser por carretera. El club trasladó su "profundo malestar" a la RFEF en una queja formal.
A favor: pedigrí, afición y un proyecto reconstruido con ambición declarada de pelear arriba. La incógnita: una plantilla renovada casi al completo necesita tiempo para encajar, y el precedente del curso pasado pesa. Pronóstico: candidato natural al playoff desde el primer día; el ascenso directo dependerá de la rapidez con la que Lolo Escobar encuentre la identidad que busca.
2. Conquense: el proyecto que crece y ya empieza a ganar en el mercado
El Conquense fue otro de los protagonistas del convulso final de temporada en Segunda RFEF, disputando una de las últimas eliminatorias del playoff de ascenso frente al Ourense en un cruce marcado también por la polémica arbitral y reglamentaria que sacudió a la categoría en mayo. El club conquense no consiguió el billete definitivo, pero certificó que su proyecto deportivo ya compite de tú a tú con los mejores de la categoría.
Este verano, bajo la dirección de Rober Gutiérrez en el banquillo, el Conquense ha ejecutado una renovación profunda con quince incorporaciones, en lo que la prensa local ha descrito como una plantilla que "combina experiencia, juventud y talento de categorías superiores". Entre los fichajes destacan Álvaro Merencio, extremo madrileño procedente del CD Teruel con paso por Primera Federación; Adrián Pérez Galiano, central de 23 años que la pasada temporada compitió en Primera Federación con el Ourense CF; y en ataque, Gustavo Herrera, Sergio Neira, Darío Germil y Álvaro Sánchez. El club también ha reforzado su cuerpo técnico, en una apuesta que la prensa deportiva conquense resume como la prueba de que "Cuenca empieza a ser un destino elegido" en el mercado de fichajes de la categoría.
A favor: continuidad de un proyecto que ya jugó el playoff y capacidad demostrada para atraer jugadores con experiencia en Primera Federación. La incógnita: digerir una renovación de quince caras nuevas mientras compite en un grupo más exigente en desplazamientos. Pronóstico: uno de los aspirantes más sólidos al playoff, con opciones reales de pelear el ascenso directo si el bloque encaja pronto.
3. Gimnástica Segoviana: el equipo revelación que quiere confirmar
La Gimnástica Segoviana fue una de las sorpresas gratas del curso pasado, colándose entre los cuatro primeros de su grupo con 41 puntos a falta de la última jornada y firmando triunfos importantes, como el 1-0 ante el filial del Real Oviedo con gol de penalti de Fernando Llorente, resultado que certificó su presencia en el playoff de ascenso a Primera RFEF.
Para este curso, el club segoviano ha optado por un cambio en el banquillo con la llegada de Joaquín Gómez Blasco, técnico de 39 años natural de Sotillo de la Adrada (Ávila) con amplia experiencia en distintos banquillos. En cuanto a la plantilla, la Gimnástica ha incorporado, entre otros, a Luhe Brun (21 años), Izan Chamorro Zamora (22), Asier Seijo Muñoz (25, banda izquierda), Diego Llamazares Fernández (24, portero) y Jaime Álvarez Felgueroso, delantero gijonés nacido en 2002.
A favor: ya demostró la pasada campaña que puede competir en la zona alta y llega con la confianza de haber jugado el playoff. La incógnita: el cambio de entrenador y la llegada de un grupo amplio de caras nuevas obligan a reconstruir automatismos. Pronóstico: aspirante serio a repetir plaza de playoff, aunque dar el salto al ascenso directo parece, de momento, un objetivo mayor.
4. Getafe B: la solidez de la cantera azulona
El filial del Getafe CF firmó la mejor temporada regular de todo el grupo madrileño-manchego: 57 puntos y cuarta posición final, a un suspiro de la zona de playoff. Un rendimiento que confirma el trabajo de cantera del club azulón, que llega a esta nueva configuración del Grupo 5 con continuidad en el banquillo: Gabi Fernández sigue al frente del equipo, dirigiendo una pretemporada centrada, según fuentes del club, en la posesión y el juego de ataque.
Como filial, su gran incógnita de cada temporada es la misma: cuánto talento sube al primer equipo o sale cedido durante el curso, algo que puede alterar la plantilla en pleno campeonato. Pero la base de trabajo y la regularidad mostrada la pasada campaña lo convierten en un habitual de la zona noble.
A favor: el mejor registro de puntos de la pasada temporada entre los equipos que repiten en el grupo, y estabilidad en el banquillo. La incógnita: la habitual sangría de efectivos hacia el primer equipo a mitad de temporada. Pronóstico: candidato natural al playoff; el ascenso directo es posible si evita el desgaste habitual de los filiales en el tramo final.
5. Real Ávila: la espina clavada de la pasada campaña
Pocos equipos vivieron un final de temporada tan doloroso como el Real Ávila. Los abulenses llegaron a la penúltima jornada como sextos clasificados, con 50 puntos, los mismos que el propio Numancia, y con opciones reales de meterse en el playoff de ascenso a Primera RFEF. Sin embargo, una dura derrota por 4-1 ante el Rayo Cantabria les hizo perder la referencia y quedarse fuera por la mínima.
De cara a esta temporada, el club ha mantenido continuidad en parte de su cuerpo técnico, con la renovación de Jonathan Prado Merino como segundo entrenador, y ha reforzado su línea defensiva con la llegada de Óscar de Frutos. La cobertura mediática de sus movimientos de mercado ha sido más discreta que la de otros aspirantes, algo habitual en un club de estructura modesta que, pese a todo, ya demostró la pasada campaña que puede competir con cualquiera.
A favor: estuvo a un partido de meterse en el playoff con una plantilla mucho más humilde que la de otros rivales. La incógnita: la escasa renovación conocida hasta la fecha genera dudas sobre si podrá sostener el nivel del curso pasado. Pronóstico: aspirante de perfil bajo pero con argumentos para volver a rondar el playoff si mantiene el bloque que tan cerca estuvo de lograrlo.
6. RSD Alcalá: el equipo que no deja de escalar posiciones
La RSD Alcalá cerró la pasada temporada en sexta posición de su grupo, con 51 puntos, consolidándose como uno de los equipos más regulares de la zona madrileña. Un puesto que, sin ser de playoff, deja al conjunto complutense en la conversación de los aspirantes para esta nueva temporada, ya en el renovado Grupo 5.
La información disponible sobre sus movimientos de mercado de este verano es más limitada que la de otros aspirantes, un reflejo habitual del menor foco mediático que reciben los equipos de la categoría que no son ni históricos ni filiales de grandes clubes. Aun así, su progresión constante en las últimas temporadas lo convierte en un equipo a tener en cuenta.
A favor: regularidad demostrada y una progresión ascendente en las últimas campañas. La incógnita: la falta de refuerzos de perfil mediático conocido dificulta valorar el alcance real de su ambición para este curso. Pronóstico: aspirante de la zona media-alta con opciones de rondar el playoff si mantiene la solidez mostrada el curso pasado.
Navalcarnero, Real Madrid C, Salamanca UDS y Albacete B: los posibles tapados
El Navalcarnero terminó la pasada temporada en la décima plaza, pero con matices interesantes: fue el segundo mejor equipo como local de todo su grupo, con 37 puntos en 17 partidos jugados en casa. Un dato que invita a pensar que, con algo más de solidez a domicilio, podría dar un salto en la tabla esta temporada.
El debutante Real Madrid C llega a la categoría tras cubrir una vacante administrativa dejada por el descenso de otro club, en un movimiento que ha generado más ruido por el nombre que porta que por certezas deportivas: se trata de un tercer equipo formado por futbolistas de la cantera blanca, sin recorrido previo en Segunda RFEF, por lo que su rendimiento real es una incógnita hasta que arranque la competición.
El Salamanca CF UDS certificó la permanencia la pasada campaña, aunque de forma ajustada, cerrando la fase regular con una derrota. El club afronta el nuevo curso con Iker Muniain como nuevo entrenador, según confirmó la entidad, y ha retenido a una base de jugadores como Miguel Serrano, Davo, Murua, Dani Hernández, Hugo Parra, Carrasco, Cristeto y José Lara.
El Albacete B —oficialmente Atlético Albacete— vive un momento histórico: debuta en Segunda RFEF tras su ascenso la pasada temporada, la primera vez que el filial albaceteño compite en esta categoría. Con Ricard Fajardo en el banquillo, el club ya ha confirmado varias incorporaciones, entre ellas Rubén Martínez, Adrián Rosell, Brais Suárez y Marc Torra, con más movimientos de mercado anunciados como inminentes. El propio Albacete Balompié SAD llegó a solicitar sin éxito ante la RFEF que su filial jugara en un grupo distinto, más cercano geográficamente, una petición que fue rechazada por presentarse fuera de plazo.
Atlético Madrid C, Valladolid Promesas, Atlético Tordesillas, Talavera, Guadalajara, Calvo Sotelo, SS Reyes y Atlético Paso: el resto del pelotón
El resto del grupo lo completan equipos sobre los que la información pública de mercado es, por ahora, más escasa —algo habitual en el fútbol regional y semiprofesional, donde no todos los clubes cuentan con la misma cobertura de prensa—.
El Atlético Madrid C llega como uno de los filiales de mayor potencial teórico del grupo, aunque, como suele ocurrir con los terceros equipos de los grandes clubes, su rendimiento dependerá en gran medida de cuántos canteranos retenga a lo largo de la temporada. El Real Valladolid Promesas y el Atlético Tordesillas afrontan un reto distinto: ambos procedían de un grupo con rivales gallegos, asturianos y cántabros, y el cambio a un grupo compartido con equipos madrileños y manchegos ha generado polémica entre la afición vallisoletana por el aumento de kilómetros que supondrá para algunos desplazamientos.
El Talavera, el Guadalajara, el Calvo Sotelo de Puertollano y la SS Reyes son otros habituales de la categoría en Castilla-La Mancha y Madrid sobre los que, de momento, no ha trascendido información detallada de fichajes o cambios relevantes en sus respectivos proyectos. Y el caso más singular del grupo es el del Atlético Paso, incorporado a última hora tras una resolución de la RFEF de mediados de agosto que reubicó a varios clubes entre grupos: el conjunto palmero afrontará una temporada con desplazamientos insulares que ya han generado quejas de varios rivales, empezando por el propio Numancia.
¿Quién ascenderá desde el Grupo 5?
Con un grupo tan atípico —mezcla de histórico venido a menos, filiales de peso desigual y clubes modestos con proyectos en construcción— resulta más difícil que nunca hacer una previsión cerrada.
Favoritos al ascenso directo: Numancia y Conquense, los dos equipos que llegan con la experiencia más reciente de haber peleado el ascenso y con las plantillas más renovadas y ambiciosas del grupo.
Principales candidatos al playoff: Gimnástica Segoviana, Getafe B, Real Ávila y RSD Alcalá, todos ellos con argumentos sólidos tras haber terminado la pasada campaña en la zona noble de sus respectivos grupos.
Posibles sorpresas: Real Madrid C, Navalcarnero, Salamanca UDS, Albacete B y Atlético Madrid C, equipos con motivos distintos —debut en la categoría, rendimiento irregular la pasada campaña o el potencial de una buena cantera— para dar la sorpresa si encuentran su mejor versión.
Lo que parece claro es que la fusión de los antiguos grupos de Castilla y León y de Madrid-Castilla La Mancha ha elevado el nivel competitivo del nuevo Grupo 5, y que la polémica por la redistribución de última hora —con el Atlético Paso como protagonista inesperado— seguirá dando que hablar más allá del terreno de juego. A 25 de agosto de 2026, con la competición a punto de arrancar, el Numancia y el Conquense parten como los referentes a batir, pero en un grupo con esta mezcla de perfiles, cualquier pronóstico cerrado antes del primer silbato es, como mínimo, arriesgado.
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